Dama de las Polillas
Frágil como resistencia. Lo que busca la luz también conoce la oscuridad.
Una colección de
Daniela Vicuña
Muñecas de porcelana y marionetas antiguas revelan el costo emocional de parecer perfecta. Un estudio sobre la memoria, la feminidad y los roles que heredamos.
Explorar la colecciónLa perfección
también deja cicatrices.
Cuatro figuras. Cuatro formas de sobrevivir. Habitan un mundo entre la inocencia y la representación, donde la belleza oculta su costo.
Frágil como resistencia. Lo que busca la luz también conoce la oscuridad.
Suavidad con filo. Un personaje suspendido en la transición.
Estructuras delicadas. Fuerza oculta bajo la superficie.
Una muñeca, un rol, un reflejo. La representación y la verdad coexisten.
Distintas formas
de ser la misma.
Muñecas, llaves, espejos, encajes y fragmentos domésticos. Los objetos guardan lo que no podemos decir: conservan los momentos, las versiones y el silencio.

Las cosas también
guardan lo que fuimos.
Las texturas se convierten en identidades. Cada material carga un comportamiento, una memoria y un límite.

Lo que revela y protege.

Lo que brilla pero nunca descansa.

Lo que mantiene unido.

Lo que se rompe pero perdura.
El movimiento se convierte en estructura emocional. Prendas moldeadas por la tensión entre libertad y forma.
Un guardarropa de fragmentos y emociones. Cada look es un personaje, un recuerdo, un instante suspendido entre la infancia y la adultez.






Las mismas historias en escenarios distintos. De los espacios íntimos a la mirada colectiva, Baúl viaja de la memoria al movimiento.




Lo privado
también desfila.
Y aun así,
seguimos jugando.
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